Apuntes sobre el territorio amoroso.

Sí, señores. Este es un manual que una nunca termina de construir. Dejo testimonio de mis recientes hallazgos amorosos que se suman a los ya expuestos aquí.

1. Sin ilusiones: la mala hierba nunca cambia.
2. Nadie le quita tiempo a nadie. La gente pierde tiempo en cosas sin valor amoroso con su total y porfiado consentimiento.
3. Una buena cuota de amor funciona como antídoto contra el orgullo. Si el orgullo no desaparece, quiere decir que la dosis de amor no era suficiente para tamaña enfermedad.
4. Los polos opuestos se atraen y se mantienen exclusivamente cuando comparten una sola cosa en común: la disposición de entender – aunque no se comparta – al otro y respetarlo en su diversidad.
5. El miedo en la cancha amorosa es igual a la impotencia en la cama: ningún partido que se juegue bajo esas circunstancias, llegará a un final feliz.
6. Con delicadeza, no hay temas tabúes posibles entre dos que se aman. No tocar ciertos temas implica anular al otro y perder la posibilidad de crecer a través de su mirada.
7. A hombre parche curita no se le miran los dientes.
8. El hombre cree que manda y hace alarde de ello. La mujer manda y para callado.
9. En la comunicación emocional, las mujeres somos profesoras de nuestros hombres: ellos parten negándose a tales fines cursis, comienzan a tropezones sin saber bien qué sienten y terminan llorando como magdalenas cuando pierden lo irrecuperable.
10. A reina muerta, reina puesta. A rey muerto, duelo de larga duración.
11. Se pilla antes a un mentiroso que a un mamón.
12. A mayor cantidad de mujeres, mayor es la autoestima del hombre. A mayor cantidad de hombres, mayor es la frustración de una mujer.
13. El porno y los cuentos hadas debieran pagar una indemnización por publicidad engañosa y las consecuentes y constantes roturas de expectativas.