100 palabras

Nunca he ganado en los cuenticos del Metro. Pero he escrito para eso. Estos los mandé el año pasado. Los de este año, los publicaré después, si es que no ganan. Espero que sí porque están más puntudos. Les dejo estos, mientras tanto.

Consumo infeliz
Ahora que tenemos plata para ir a comer sushi, que podemos tomarnos varios pisco sours al hilo si queremos, ahora que andamos en auto, que tenemos cortes de pelo estilosos y que usamos ropa de marcas exclusivas, sé que no somos más felices que cuando éramos universitarios y sólo teníamos para unos completos italianos de fuente de soda, un pitcher de cerveza aguachenta, cajetillas de cigarros chicas y arrugadas, una noche entera para planear el futuro y pases escolares para atravesar la ciudad.

Calle sin salida
Llegó a la comisaria perdida y le preguntó al carabinero de guardia si conocía la calle que buscaba. El carabinero dijo afirmativo y le indicó el camino. La periodista dio dos pasos, pero se volteó para volverle a preguntar: “¿Es muy peligroso allá?”. “Nosotros no entramos por esos lados, señorita”, le respondió él. La periodista quedó perpleja. Si los carabineros no entraban a esa calle, ¿a quién pudo pedirle ayuda la última víctima de femicidio que vivió ahí?

Arresto domiciliario
Cuando el instalador puso la nueva alarma de seguridad en su casa, un día después del quinto robo, se sintió aliviado. Se preparó un café y se sentó en el sofá del enorme living. Pero cuando miró por la ventana, ya no vio la calle. Las rejas y el cerco electrificado la habían hecho desaparecer.

Vida comunitaria
Sus vecinos no la saludan en el ascensor ni en los jardines del edificio, pero ella los conoce. Sabe que el vecino del 504 sintoniza el matinal a la hora de los casos policiales, que la pareja del 403 ya no se soporta – los escucha gritonearse cada sábado sin falta – y que la chica del 502 se queda dormida llorando casi todos los días de la semana porque siente que la está dejando el tren. El tipo de la constructora le dijo que no era un problema estructural del edificio, sino que de eso se trataba la vida en comunidad.

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4 pensamientos en “100 palabras

  1. Pingback: The Plot ad Infinitum. – Consumo infeliz.

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