Habilidades no rentables
Lista de habilidades y competencias. Ante la pregunta ¿qué diablos puede hacer de su vida?, mejor enumerar con qué herramientas una cuenta para esos efectos. Vamos viendo:
1. Sé buscar y escribir historias de no ficción. Realidad pura, en general de gente anónima, desvalida, que pesa menos que un candy en los ámbitos de poder. Por eso me atraen: por su mezcla de vulnerabilidad y autonomìa que deben tener para salir de los hoyos en los que caen.
2. Sé encontrar buenos títulos. Títulos divertidos, con juegos de palabras. Siempre he pensado que La Cuarta debiera contratarme para ello.
3. Sé hacer la manicure a la perfección – excepto la manicure francesa que es un parto. Pero sé hacer bien las manos, sé limar y pintar las uñas y hacer que el esmalte dure varios días. Y tengo un super plus: sé pintar a pulso, florcitas de colores en ellas. Flores pequeñísimas de cinco pétalos.
4. Sé cocinar pollo al vino gracias al marido de mi amiga y sé hacer pebre, guacamole, longanizas con papas cocidas y mi especialidad, salsa de atún para los tallarines. Tambien hago arroz rico. Y no se me pega.
5. Puedo memorizar al callo momentos, escenas y rostros de personas y jamás los olvido.
6. Sé rastrear gente mejor que cualquier detective privado
7.Sé maquillar a la gente y sacarle partido. Y por Dios que me entretiene.
8. Sé bailar danza polinésica y algo de salsa y merengue.
9. Sé escuchar a las personas y fotografiarles el alma de sopetón a quienes recién estoy conociendo
10. Sé patinar rapidísimo en roller y en patines de cuatro ruedas gracias a una infancia de chica roller de la que no conservo ninguna fotografía (nunca le dije a nadie que andaba saltando en rampas. Menos a mamá, la única que tenía una cámara a mano para fotografiarme en esos trotes)
11. Sé pintar en acrílico y hago cuadros con distintas técnicas. Lo único malo es que tengo nadita de tiempo para dedicarme más a eso.
12. Y por último sé que todas estas habilidades mías son no rentables, es decir, que es poco probable que me den una vida a cuerpo de rey o me dejen una vejez digna. Le dije eso a mi novio el otro día. Y él me dijo que le daba igual. Que lo importante era que nos queríamos mucho. Si no me lo hubiera dicho por teléfono, me lo habría comido a besos.

Anuncios